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TRATAMIENTO DE ENVEJECIMIENTO CUTÁNEO

Rosario es una chica muy expresiva, y a causa de la gesticulación continua que realiza hablando se han formado algunas arrugas que finalmente permanecen aún en reposo. Es el caso de las situadas en la zona perioral (alrededor de la boca), en el lateral externo de los ojos (patas de gallo) y en el área interciliar (entrecejo). En otras áreas hay algún surco más marcado por una ligera pérdida del volumen asociado al paso del tiempo, como es la zona nasogeniana (en el lateral de la nariz) y también por encima de la nariz entre ambas cejas.

Comentamos con ella la posibilidad de disminuir la intensidad de las arrugas móviles (que trataríamos con toxina botulínica para relajar la musculatura que tira de la piel) y de los surcos y arrugas estáticas (en este caso mediante el uso de ácido hialurónico).

Tenemos que recordar que en su rostro es fundamental la expresividad y el movimiento, por lo que el objetivo principal es conseguir una atenuación de los signos comentados manteniendo en todo momento su expresión natural y aspecto dinámico. De lo contrario, se producirá un efecto no desado y perderemos la jovialidad que le caracteriza.

Así pues, utilizamos poca cantidad de toxina botulínica que infiltramos en la zona intericiliar, en la frente y en el lateral de los ojos. De esta forma se produce una atenuación de las arrugas que se forman con el movimiento y se aporta un aspecto más relajado al rostro: las arrugas del entrecejo puede dar la falsa impresión de seriedad o de mal humor. Al tratarlas, se aporta frescura sin mermar la naturalidad de su expresión.

En cuanto a los surcos nasogenianos y a las arrugas periorales (“código de barra” y líneas “de marioneta”), como son producto de una pérdida de volumen y están presentes aunque no haya movimiento, deberán tratarse con ácido hialurónico. Éste restaura el volumen desaparecido y, en cantidad adecuada, no aporta un exceso del mismo que dé un aspecto hinchado a los tejidos. En el caso de Rosario empleamos un ácido hialurónico de densidad intermedia para la zona nasogeniana (puesto que es donde había más defecto de volumen) y otro de densidad ligera para el área perioral (el objetivo aquí era atenuar arrugas finas y no era necesario dar volumen).

El resultado final parece haber conseguido los objetivos marcados con el tratamiento con ácido hialurónico: atenuar los signos propios del paso del tiempo manteniendo el frescor y expresividad de una chica activa.