Cómo eliminar lunares

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¿Qué es un lunar o peca?

Los lunares, pecas o nevus melanocíticos son proliferaciones benignas de melanocitos, las células que dan el color a la piel. Se trata de un hallazgo normal en la piel y consiste sencillamente en un agrupamiento (“nevus”) de melanocitos (“melanocítico”), cuya aparición se deriva de una predisposición genética modulada por una exposición solar más o menos intensa a lo largo de la vida.

¿Qué aspecto tienen y qué tipos de lunares existen?

Su aspecto es variable en función del tipo de nevus melanocítico del cual se trata, si bien los más frecuentes se clasifican según su profundidad en la unión entre la epidermis (capa superficial de la piel) y la dermis (capa intermedia):

· Nevus melanocítico de la unión (“peca”). Son los más frecuentes y superficiales, y consisten en una proliferación melanocítica benigna que se sitúa en la capa basal de la epidermis, en contacto con la dermis. Clínicamente son máculas (manchas planas) de color marrón, habitualmente de forma redondeada y con un tamaño que no suele superar el centímetro. Dermatoscópicamente se caracterizan por presentar un retículo pigmentado típico periférico.

· Nevus melanocítico compuesto. Presentan una parte que está en la unión dermo-epidérmica y en la dermis papilar (parte alta de la dermis, la capa intermedia de la piel). Por lo general se trata de una lesión con un componente macular marrón y una zona sobreelevada (pápula) en el centro de la misma, normalmente de una coloración más clara.

· Nevus melanocítico intradérmico (“lunar”). Los nevus melanocíticos intradérmicos son más profundos y anidan en la dermis reticular y en el tejido celular subcutáneo (grasa de la piel). Se manifiestan como pápulas exofíticas (muy sobresalidas) de color marrón, por lo que popularmente se denominan “verrugas” de forma incorrecta.

¿Los nevus melanocíticos son malos o pueden ser malos?

Los nevus melanocíticos son una acumulación de células normales de la piel y en sí no tienen ninguna malignidad intrínseca. Sin embargo, cuando estos melanocitos proliferan y adoptan morfología irregular (nevus melanocítico displásico) pueden tener un riesgo de degeneración a melanoma. Los nevus melanocíticos displásicos son relativamente frecuentes en pacientes jóvenes y la mayoría de ellos no se transforman finalmente en un melanoma. Por este motivo es importante que, periódicamente, se realicen revisiones rutinarias con dermatoscopía con el dermatólogo. De esta forma determinamos si las pecas o lunares son convencionales, tienen riesgo de degeneración o es posible detectar una lesión maligna incipiente.

¿Por qué salen los lunares y las pecas?

La aparición de nevus melanocíticos está regulada principalmente por el componente genético de la persona, si bien la exposición solar puede favorecer que aparezcan lunares y pecas en mayor número. El uso de protector solar reduce el desarrollo de los nevus melanocíticos en las áreas expuestas de forma intermitente al Sol.

¿Hay que eliminar los lunares?

Los lunares y las pecas no tienen por qué ser eliminados necesariamente: la mayoría de ocasiones se efectúa con una finalidad estética. Ocasionalmente, si el dermatólogo observa que la lesión pigmentada es irregular o requiere un mayor estudio se realizará una exéresis quirúrgica completa y un estudio histológico (biopsia).

Imagen antes/después de la eliminación de un nevus melanocítico intradérmico con láser de CO2

¿Cómo se eliminan los lunares?

Existen distintos métodos para quitar o eliminar los lunares. La elección de una u otra técnica dependerá de varios factores: tipo de lesión y localización, finalidad de la eliminación y preferencia del paciente. Las técnicas a emplear son las siguientes:

Cicatriz de eliminación de nevus melanocítico intradérmico con láser de CO2

· Cirugía en huso. La exéresis mediante bisturí y sutura con hilo se realiza siempre que exista duda diagnóstica ante la lesión pigmentada: es la técnica de elección ya que permite el estudio histológico de toda la pieza. Se realiza mediante anestesia local y tras el procedimiento suele quedar una cicatriz que puede ser más o menos visible. La cirugía es la opción óptima en determinadas localizaciones (p.e., el surco nasogeniano) o si el lunar es especialmente voluminoso. Si la finalidad de la eliminación del lunar es estética, es posible escoger otras opciones que tienen menor riesgo de cicatriz (p.e., afeitado o láser de CO2).

· Afeitado quirúrgico. Se practica en lesiones exofíticas (sobresalidas). Se realiza mediante anestesia local o crioterapia con nitrógeno y posterior rebanado tangencial con bisturí. De esta forma se puede analizar histológicamente la parte superficial extraída de la pieza, pero no la porción profunda que queda en la piel. Analógicamente se podría comparar con cortar un árbol con motosierra: se eliminan el tronco y las ramas, pero dejamos la raíz en el suelo. Es un procedimiento muy rápido y con un resultado estético favorable la gran mayoría de ocasiones. En algunos casos, la porción remanente de nevus melanocítico puede repigmentarse en los meses posteriores al procedimiento y adoptar el aspecto de una peca completamente plana y especialmente negra. Esta técnica posee menos riesgos y complicaciones que la cirugía pero la probabilidad de que el lunar no sea extirpado totalmente es mayor (entre el 13 y 20% según los estudios).

· Láseres despigmentantes. Este tipo de dispositivos (luz pulsada, Alejandrita) impactan específicamente sobre los melanocitos y los destruyen. Sólo se practicará en nevus melanocíticos planos, sin volumen. Este tipo de técnicas NO son recomendables rutinariamente, ya que no permiten el estudio histológico de la lesión eliminada. Idealmente sólo debería utilizarse este sistema cuando queden restos de un nevus melanocítico previamente analizado (p.e., después de un afeitado quirúrgico para acabar de eliminar la base remanente). Se han comunicado casos en que accidentalmente se ha eliminado la parte superficial de un melanoma mediante laser (falsa desaparición) imposibilitando su diagnóstico precoz y favoreciendo el avance indetectable del tumor. Consulte siempre a un dermatólogo antes de proceder a este sistema de tratamiento.

· Electrocoagulación. Empleando un electrocoagulador o bisturí eléctrico es posible destruir tejido por calor. Se utiliza esta técnica para los nevus melanocíticos intradérmicos (sobresalidos). El daño calorífico del electrocoagulador es poco controlable por el dermatólogo y puede ocasionar una cicatriz en la piel, por lo que se debe ir con extrema cautela en este sentido. La destrucción del tejido tampoco permite su estudio histológico (biopsia). En la actualidad es más habitual optar por un dispositivo más preciso como el láser de CO2, que posee mayor seguridad.

· Láser de CO2. El láser de CO2 elimina de forma instantánea el tejido donde impacta la luz. Puede emplearse a modo de bisturí para cortar (en vez de un bisturí de metal sería de luz) o bien como una herramienta para vaporizar lesiones sobresalidas. Sus ventajas son su elevado grado de precisión y el control que se tiene sobre el alcance de su profundidad, por lo que la probabilidad de dejar cicatriz en el área tratada es mínima. Las guías actuales recomiendan que se emplee en un primer tratamiento el láser de CO2 ultra-pulsado (pulsos < 1 milisegundo de duración) para eliminar el volumen del lunar y, si lo requiere, en una segunda etapa semanas después un láser despigmentante (Alejandrita, neodimio:YAG o luz pulsada) para eliminar la parte pigmentada residual. Esta combinación terapéutica es la que produce mejores resultados estéticos y menor índice de complicaciones.

RESUMEN

· Siempre hay que consultar con un dermatólogo para que valore si ese lunar o peca presenta signos potenciales de malignidad mediante dermatoscopía o biopsia si existen dudas.

· Se recomienda, siempre que sea posible, analizar histológicamente el nevus melanocítico eliminado.

· Según las recomendaciones terapéuticas actuales, la mayoría de nevus melanocíticos pueden ser eliminados satisfactoriamente con la combinación de distintos láseres, siendo esta opción la que ofrece mejor relación resultado/coste-riesgo en comparación con otras (cirugía o electrocoagulación).

· Aún empleando el láser, es más que probable que para la eliminación completa de un lunar o peca haya que emplear más de un láser y deba realizarse el tratamiento en más de una sesión porque los lunares tienen profundidades variables: así se reduce el riesgo de cicatriz y se asegura la eliminación completa de la lesión.

· Es normal y relativamente frecuente que tras un primer tratamiento reaparezca parte del lunar en forma de mancha plana marrón o negra (restos de la parte profunda del nevus melanocítico). Ésta se puede eliminar mediante láser despigmentante o ablativo.

REFERENCIAS
· Sardana K, Chakravarty P, Goel K. Optimal management of common acquired melanocytic nevi (moles): current perspectives. Clin Cosmet Investig Dermatol. 2014 Mar 19;7:89-103.

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